1º Edición «El árbol del recuerdo»- Santuario de amor infinito

Éste 23 de Febrero de 2020 ha tenido lugar la primera de muchas ediciones de este gran evento llamado «El árbol del recuerdo». La Asociación Duel´Ando junto con Residuos Cero de Murcia han celebrado en el Parque Regional El Valle y Carrascoy este homenaje colectivo y mágico para homenajear a los seres queridos de los participantes que ya no están con nosotros.

Este encuentro ha ofrecido la posibilidad de plantar un árbol en recuerdo a los ser queridos. Dandole a los familiares un lugar donde sentirse más cercanos con este ser querido que ha fallecido, un sitio donde rememorar la vida y la huella que ha dejado en cada corazón que ha tocado esa persona. Y convirtiendo a a estos arboles en santuarios de amor, siendo él, el alegato de la vida en conexión con lo espiritual, y que su crecer en nombre de un hijo, una madre, un padre, un hermano…un ser que hemos amado en su vida y que seguimos amando y recordando en su muerte, de consuelo a las personas que padecen su ausencia. 

El ser humano a lo largo de su historia ha mantenido una relación especial con la naturaleza y particularmente con los árboles. 

Antiguamente , en muchos pueblos , los árboles tenían un significado sagrado y sigue teniéndolo para muchos de nosotros, además, hoy sabemos que los árboles desprenden una energía de vida y que son capaces de transmitirnos . Si sabemos escuchar, podemos oír el latido de vida que sube en ellos. Son generosos, ofrecen sombra, verdor, flores y frutos, son el hogar de muchos seres, desprenden, protegen y dan vida…  

Los árboles se enraízan a la tierra, crecen a nuestra vista y se conectan con el cielo , las estrellas, el sol, el aire, el universo de forma incesante a lo largo de su vida. Un árbol  conecta el alma con la eternidad, con lo intangible y con lo tangible. Por ello queremos, a través de este gesto de vida, enlazar el amor eterno que nos une a nuestros seres queridos, a cada momento y bajo todos los cielos, y nombrar nuestro homenajeado, y unir su recuerdo con este gesto de esperanza y de vida: plantar su árbol, para que crezca, viva y respire en su nombre.

Un árbol, un alma…. Hagamos de este sitio un santuario de amor y respeto infinito. plantar un árbol es un ritual de esperanza, un enraizarse en la vida y conectar con ese vínculo de amor que nos une eternamente. «Mireille»

En el evento han participado 10 familias, las cuales han sembrado el comienzo de este futuro bosque dedicado a la vida, y la muerte como parte de este ciclo, al que poco a poco se seguirán sumando almas y bonitos recuerdos.

 

 

 

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